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nuevo límite marítimo de chile y perÚ

Fallo de la CIJ de La Haya:

Sentimientos encontrados

Publicado: 2014-01-29

Tuve sentimientos encontrados después del fallo. Como muchos eventos importantes en la vida con los que uno tiene que lidiar, viví el conflicto del deseo de lo ideal y la aceptación de la realidad.

Lo primero que habría que reconocer es que la CIJ dio como válida la posición peruana de que no existía tratado de límites. Esta fue la piedra angular que ha permitido el cambio histórico de la frontera marítima entre Chile y Perú, y esta piedra llevará para siempre, para empezar, los nombres del Vice Almirante Guillermo Faura Gaig y del Embajador Juan Miguel Bákula.


mapa faura. 1979


Mi ideal esperado era que, reconociendo que hemos convivido como 60 años con un acuerdo de pesca que tomaba el paralelo como límite para las faenas pesqueras, esto se le reconociera a Chile pero desde el Punto Concordia, nuestro límite terrestre a orillas del mar -fijado en el Tratado del 29- hasta las 12 millas del Mar territorial, y desde allí trazar la bisectriz que el Perú demandaba.

Pero la Corte nos ha dicho que el Perú con los tratados de pesca del 52 y de 54 estaba reconociendo tácitamente la línea de frontera marítima. Esto quiere decir que algo se hizo mal y como todo acto humano y político esto tiene responsables. Supongo que así como hemos demorado 40 años en reconocer al Vicealmirante Faura, la Historia con el tiempo dará los nombres de quienes no supieron defender los intereses del Perú en esos acuerdos. Como hoy, y peor entonces, Chile no era un país con el cual se podía confiar, ni siquiera había terminado de cumplir con los estipulado en el Tratado del 29, que recién culminó en 1999. Conociendo su trayectoria de no cumplir los tratados, o de buscar siempre hacer la trampa, no se entiende cómo no se tomaron todas las precauciones debidas. ¿Que, en esos momentos no era posible?. La Historia lo juzgará.

Tratando de ser realista, partiendo de las circunstancias históricas a las que estamos sujetos hoy como país, los tratados de pesca firmados y aceptados por más de 50 años, la caseta de vigilancia instalada que fortalece la tesis chilenas de un status quo aceptado por el Perú, el veredicto equilibrado de la CIJ nos ha favorecido.

Es verdad que Tacna y Moquegua quedarán igual que antes -para lo cual habrá que tomar medidas excepcionales e imaginativas para apoyar la flota pesquera artesanal- pero hoy, como país, se tiene un nuevo espacio de 50 mil km2 que estaban en posesión chilena. Probablemente no sea tan ricos en términos pesqueros como la parte chilena, aún no lo sabemos, pero sí sé que hemos ganado en soberanía y fortalecida la autoestima nacional. Es -salvando las diferencias- algo así como la recuperación de Tacna que estaba en poder de Chile y que no quería soltarlo, que hizo todo lo que pudo para retenerla y al final la recuperamos, aunque se quedaran con Arica.

Una circunstancia que debemos considerar, no olvidar nunca, y que es necesario hacerlo a la luz de las respuestas infames de los sectores de la Derecha Bruta y Achorada chilena, tanto en las calles como en los foros de las redes, así como de parte de sus políticos, es que en los días previos la Escuadra chilena completa zarpó de Valparaíso hacia el norte y tomó posiciones de ataque, y que el ejército -que ya había sido motivado por declaraciones altisonantes del jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Chile, José Miguel Romero Aguirre-, se movilizó hasta Antofagasta.

Estoy convencido que una decisión de la CIJ que hiciera perder a Chile más de esos 50 mil Km, hubiera generado una reacción más dura por parte de la sociedad civil, más protagonismo militar y el no acatamiento por parte de Piñera y mucho menos por parte de Bachelet. 

El Perú, por negligencia e irresponsabilidad de los últimos gobiernos y por la corrupción en las FFAA, solo tiene la fuerza de la razón y con ella solo podemos llegar hasta adónde hemos llegado, y gracias a la diplomacia. Y se necesitará de más fuerza para estar siempre seguros porque la Historia nos ha enseñado que con Chile nunca se sabe con qué nueva trampa se aparecerá, por lo pronto ya Piñera se adelantó a decir que La Haya le había dado la razón a Chile y que la frontera terrestre empieza en el Hito 1 y no en el Concordia. Nuevamente estamos avisados. 

Espero que el cumplimiento se ejecute en el plazo más inmediato, antes de culminar Piñera su mandato, aunque me temo que tendremos más del viejo Chile arrogante y soberbio para rato y van a hacer todo lo posible para dilatar el cumplimiento.


Escrito por

Jorge Delgado

Cineasta y productor cultural. Autodidacta. Liberal republicano. Piurano. Amante del país.


Publicado en

El piajeno

Un espacio que busca contribuir a la reflexión y a la discusión de las ideas y prácticas que se dan en mi sociedad, la peruana.